lunes, 11 de noviembre de 2013

Bioética en el aula, cuando nuestros gestos de amor, cuentan





Presentación del libro: El Embrión Humano, un fin en sí mismo


Presentación del libro "El Embrión Humano: un fin en sí mismo. Análisis de la manipulación embrional desde la bioética personalista ontológicamente fundada" en el programa televisivo "Haciendo Familia". El texto se refiere al cuidado del don de la vida y la integridad humana desde la concepción.



Trabajar por la vida es educar en valores



La educación en los valores desde la infancia es la forma inicial de trabajar en el sostén y resguardo de la vida. Es sembrar con la mirada en el futuro y la confianza plena en la gente.







Trabajar por la vida


La vida siempre es un don que debe ser respetado, defendido, promovido y amado.

Trabajar por la vida de todos y toda la vida es un compromiso diario. Se lleva a cabo a través del quehacer de cada uno en la propia cotineidad. Es la forma más sublime de realización de sí y de contribuir a la construcción de una verdadera democracia. Dra. Elena Passo

Diagnóstico precoz: la mejor de las opciones


Uno de los pilares del tratamiento médico efectivo es el diagnóstico precoz. La consulta temprana al profesional de la salud y la sinceridad en la exposición de la sintomatología es fundamental para llegar a establecer la situación real del paciente y encontrar entonces la forma de asistirlo adecuadamente. El consultorio del médico clínico es siempre un buen comienzo del diálogo con el paciente y su familia. Visitemos periódicamente a nuestro clínico de cabecera. Dra. Elena Passo



Apostar al futuro: el trabajo en red



Cuando pensamos en trabajar por la "Causa de la Vida" el punto de partida es la conversión interior. El encuentro con nosotros mismos, el hacer de la propia vida un regalo para los demás.
Es un paso diario dentro de la propia tarea cotidiana, pero luego suma el trabajo en equipo.
El trabajo en red es un aporte valioso para la Comunidad.





El don de la vida



Abrimos las puertas de la institución para los nacimientos.
Las familias con sus chiquitos llenan de alegría todo y a todos.
Cada nacimiento es único y eso es lo raro porque hace ya muchos, pero muchos años, que nacen pequeñitos en la clínica.
Las sonrisas de las mamás, el orgullo de los papás, los abuelos, los hermanos, los tíos, los amigos, las otras visitas. Ese tema el de las visitas a las que nunca les alcanzan los horarios....
Y bueno, es que la llegada de un niño a todos nos hace bien. A todos nos moviliza, nos reencuentra con la vida misma.
En cada uno de ellos se encuentra presente toda la riqueza de la humanidad.
Tienen todo lo bueno, la bondad de la mirada, la frescura del corazón, la generosidad con que se entregan a los abrazos.
El don de la vida, tan presente, tan fresquito, tan fácil de ver en ellos nunca nos pasa de costado.
Una y otra vez viene a nuestro encuentro y nos marca.
Parece que también nosotros ya entrados en años nacemos un poco de vuelta.
Así es, nos sentimos realmente mas vivos con cada nacimiento en el que participamos.
El don de la vida es fuente de alegría y los niños nuestra esperanza.
Dra. Elena Passo